miércoles, 25 de noviembre de 2015

CONCIERTO DE TRACK DOGS

Track Dogs, un grupo que no deja indiferente y a cuyos conciertos, sin duda alguna, me haré asidua.
Música fresca, llena de optimismo y humildad ante la cual es imposible mantenerse estático en el asiento.
Si vas a visitarles, te recibirán con una novedosísima puesta en escena, te sorprenderán con una amplia variedad de timbres instrumentales y dinamismo escénico, todo ello acompañado por las voces, perfectamente empastadas armónicamente, de cada uno de los miembros del grupo al más puro estilo Doo wop.
Muy buena compenetración con el público e inigualable guinda final en la que también tuvo cabida la danza colectiva a ritmo de percusión.
Risas, sonrisas, palmas, coros espontáneos y la mejor música el pasado jueves en el Teatro del Arte; vamos, una fiesta.


Un viejo conocido de la "discoteca" particular de Lourdes Martín-Serrano: Garrett Wall: Voz (¡y qué voz!), guitarra acústica, ukelele.
Howard Brown: Trompeta (el complemento perfecto e indispensable), percusión, voz.
Dave Mooney: Contrabajo (esa base armónica capaz de sustentar edificios), mandolina, voz.
Robbie K. Jones: Banjo (el alma de la fiesta), percusión, voz.
Si tenéis la oportunidad de ir... sin duda, pasaréis un buen rato.
Recomendación de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.

domingo, 30 de agosto de 2015

Jaufré Rudel, el trovador que cantaba al Amor de lejos

Pese a mis estudios musicológicos,  nunca escuché hablar de este trovador hasta que me leí por pura casualidad un libro llamado La Boda de Leonor, escrito por Mireille Calmel, que cuenta la historia de Leonor de Aquitania desde el momento en que se promete con el rey Luis VII.
A Leonor le encantaba rodearse de trovadores con renombre, por ello contaba con la presencia en su corte de Bernart de Ventadorm y Jaufré Rudel. Sin embargo, la figura de Bernart de Ventadorm no se hace tan indispensable en el libro como la de Jaufré, motivo por el cual, resolví investigar más profundamente sobre este personaje al terminar la lectura.
Mirelle, a través de la mirada de Loanna de Grimwald, la narradora, la druida y la protagonista de la historia, nos describe  a Jaufré de la siguiente manera: "Leonor, altiva, contempló a aquel joven de veinticinco años, ni guapo ni demasiado feo, ni alto ni bajo, frágil como una mujer, con rasgos tan finos que parecían de cera [...]" "[...] Leonor avanzó hacia él, y Jaufré se inclinó en una reverencia que acentuó su ridículo. Me produjo algo más que lástima como la presencia de un animal herido. [...]"

Lo que descubrí tras acabar el libro fue que la biografía de Jaufré que nos ofrece Mireille estaba basada en la realidad, aunque también en su leyenda, porque Jaufré Rudel fue también un personaje legendario a quien diversos escritores le dedicaron estudios y libros.
 Dicen que Jaufré Rudel fue un trovador enamorado de la distancia e inventor del motivo del Amor de lejos à L´amour de loin o Amor de lonh o Amor de terra londhana.
Me resulta así llamativo y original que el nombre del gran amor ficticio de Jaufré en el libro de Calmel, sea Loanna (extrañamente parecido al término provenzal londhana). Según Calmel, Jaufré, al no poder estar con su verdadero amor por una serie de problemas burocráticos... decide participar en la Segunda Cruzada, pero una terrible enfermedad se cierne sobre él y ha de desembarcar medio muerto en Trípoli, donde es socorrido por la princesa Hondierna de Trípoli, de la que se decía que era la mujer más bella del mundo.
La muerte de Jaufré Rudel

Lo que cuenta la historia real es que Jaufré participó en la Segunda Cruzada y que murió en brazos de una bella mujer; unos dicen que se trataba de Melisenda, -hija de Raimundo I-, y otros dicen que fue en el regazo de la princesa Hodierna de Trípoli, sobre el que nuestro trovador vio la luz por última vez. Esta última podría ser la afortunada destinataria de las románticas canciones al amor imposible y nunca consumado al que cantaba Jaufré.
Sin embargo, la leyenda reza que el trovador pudo haber decidido embarcarse en un largo viaje con la intención desesperada de hacerle un recital privado a la princesa Hodierna, teniendo la mala suerte de morir de fiebres y de amor nada más llegar, siendo el bello rostro de la princesa de tierra lejana (Amor de terra londhana) lo último que verían sus ojos:

"Él enfermó estando en la nave y fue llevado a Trípoli, a un albergue tenido por muerto. Se lo hicieron saber a la Condesa; y ella fue a él (supongo yo que sabiendo de su existencia y su condición de trovador) y lo tomó en sus brazos. Y él supo que era ella, que era la Condesa y al momento recobró el oído y la respiración, y loaba a Dios que lo había mantenido con vida hasta que la hubo visto. Y así murió entre sus brazos. Y ella lo hizo sepultar con gran honor en la casa del Temple. y luego, en aquel mismo día, ella se hizo monja, por el gran dolor que sentía por la muerte de él."

Parece ser que Jaufré murió realmente de amor por la princesa de Trípoli, de cuya belleza y persona se habría enamorado locamente sin conocerla de nada más que de oídas.
De su repertorio solamente han resistido el paso del tiempo seis u ocho canciones, teniendo el honor de poseer entre su repertorio conservado la considerada como la primera canción de "pura nostalgia":  Lanquan li jorn son lonc en mai
"Por mayo, cuando los días son largos,
 me agrada el dulce canto de los pájaros de lejos, 
y cuando me aparto de allí, me acuerdo de un amor lejano; 
voy de humor apesadumbrado y cabizbajo, 
de tal suerte que ni la poesía ni la flor del blancoespino 
me placen tanto como el invierno helado."  





Je chante d´un amour de lonh


 Lourdes Martín-Serrano, musicóloga

jueves, 4 de junio de 2015

EL CANTAR DEL MIO CID, ¿CANTADO O RECITADO?

Recensión: TELLO, Arturo. “Mio Cid como cantar. Algunas consideraciones de índole musicológico”, en Revista de musicología, XXXII, 2 (2009)

El presente artículo: “Mio Cid como cantar. Algunas consideraciones de índole musicológico” se encuentra incluido dentro de la Revista de musicología, XXXII, 2 (2009) y ha sido escrito por el Doctor Arturo Tello Ruiz-Pérez, profesor de Historia y Ciencias de la Música en la Universidad Complutense de Madrid.
El principal problema con el que se han encontrado los investigadores en sus distintos intentos por abordar el Cantar del Mio Cid desde una perspectiva musicológica, ha sido la falta de registros o pruebas documentales sobre su naturaleza musical. Compuesto en una época en la que la palabra formaba una unión inquebrantable con la música, lleva, ineludiblemente, a pensar que la obra pudiera haber sido concebido para ser cantado. En la actualidad, sólo se ha conservado el texto, lo que deja al autor (y al lector) en la difícil situación de verse obligados a la mera especulación a cerca de lo que podría haber sido el Cantar del Mio Cid. Este alto grado de incertidumbre, ha llevado a considerar el Cantar, en numerosas ocasiones  y desde distintas disciplinas, como una obra recitada.

En este sentido, es reseñable el trabajo que en los últimos años han venido desarrollando Guillermo Fernández Rodríguez-Escalona y Clara del Brío Carretero, citado y analizado en el artículo del Dr. Tello, y que sirve de partida para el mismo, denominado “Sobre la métrica del Cantar de Mio Cid. Música y épica: La cantilación de las gestas” en el que se detallan posibles aspectos musicales en el Cantar del Mio Cid.

En la actualidad, coexisten diversas corrientes teóricas que postulan los diferentes modelos de transmisión de éste, cantado, recitado o cantilado. Como curiosidad, cabe mencionar la existencia de una versión musicada del cantar como la compuesta por Emiliano Valdeolivas, cantautor y profesor de Lengua Española quien ha recorrido diversos pueblos españoles integrados en el llamado “Camino del Cid” entonando los versos de dicho cantar, con la intención de imitar el modo en que lo habrían hecho los juglares, dándole así una perspectiva interesante y novedosa al considerarlo una obra musical. Emiliano interpreta así el primer documento épico en Lengua española en castellano antiguo, acompañándose de instrumentos de cuerda pulsada (guitarra), cuerda frotada (violín) y de viento (flauta). La melodía estrófica y no cantilada, se repite en cada cobla del cantar.
El texto que nos ocupa, aborda las consideraciones personales del autor para la defensa de la hipótesis de una posible transmisión cantilada del Cantar de Mio Cid , construye su discurso en base a tres premisas que quedan expuestas en la introducción, dichos razonamientos serían: Primero, “el esclarecimiento de la constitución del Cantar del Mio Cid desde la oralidad […] o desde la escritura”; segundo, “la naturaleza misma de su difusión (lectura, canto, cantilación o recitado)”; Tercero, “el influjo y reflejo recíproco entre ciertas prácticas litúrgicas de esencia hagiográfica y el cantar de gesta.”
En la primera cuestión, trata de esclarecer si el Cantar tuvo autor individual y culto o colectivo y tradicional; si existe una conexión con otros entornos lingüísticos y culturales (el latín, el árabe, el d´oc, el d´oil) o tiene un origen autóctono. También el autor se pregunta si puede considerarse al Mio Cid un cantar de gesta o no. Lo único que ha llegado hasta nosotros a través de los siglos es el texto sin la posible música, sin embargo, ciertos aspectos de la métrica parecen entroncar con otros cantares de gesta contemporáneos.

A partir de las ya mencionadas investigaciones filológicas de Guillermo Fernández y Clara del Brío Carretero a cerca del problema de la métrica del Cantar del Mio Cid, el autor reflexiona sobre el “ritmo de creación” (constitución) y el “ritmo de recepción” (difusión). Se especula sobre si los manuscritos nos muestran el esquema rítmico con que lo concibieron sus autores, o muestran el esquema rítmico con que eran divulgados.
Para abordar la segunda cuestión, el autor ofrece una completa visión desde el prisma musicológico en relación a la posible difusión cantada o cantilada del Cantar del Mio Cid. Para ello comienza su reflexión por la acción divulgativa del poema. Sabemos en primera instancia que los cantares de gesta eran concebidos para hacer partícipes a las gentes de la época sobre las heroicas hazañas de personajes famosos a modo de pregón y de esto nos da buena muestra el Cantar al dirigirse en numerosas ocasiones a un hipotético auditorio Ved cómo crece en honores el que en buenhora nació” (versión en castellano moderno del Cantar del Mio Cid de Pedro Salinas.

Partiendo nuevamente de las premisas de los investigadores Guillermo Fernández y Clara del Brío se proponen tres opciones en lo que se refiere a la difusión del Cantar:
Primera: “Que la fuente del Manuscrito de Pedro Abad fuera oral y que la obra se difundiera recitada” en este punto el autor reflexiona sobre si podría ser posible, debido a la irregularidad silábica de algunos versos del texto, difundir el Cantar oralmente.; Segunda “que la obra se difundiera cantilada” posibilidad tomada por el autor como la más acertada, pues permite respetar la métrica y tercera “que la fuente del manuscrito fuera escrita”, la obra fue concebida inicialmente escrita y difundida de forma cantilada, siendo esta última opción improbable.
Según el autor, lo más verosímil es que Pedro Abad copiara el Cantar directamente de una fuente oral, que el compositor del Cantar fuera un solo autor culto y que las irregularidades encontradas en la única copia a la que tenemos acceso, sean debidas a las manipulaciones que haya podido sufrir la obra a lo largo de los siglos.

En relación a la tercera cuestión estructural del artículo, la relativa a la posible influencia de la hagiografía, el autor de apoya en el testimonio de Johannes Grocheio en su obra Ars musicae, que pareciera sugerir una relación entre ésta y los cantares de gesta. Grocheio afirmaba que dichos cantares estaban estrechamente relacionados con las vidas de los santos, como la vida de San Esteban y da por hecho que se ha de poner la misma melodía a todos los versículos, pero en ningún caso dicha afirmación se refiere a la longitud exacta de dichos cantares, así que una posible conclusión lógica sería que el Cantar del Mio Cid fuera difundido con la misma melodía en todos sus versículos. Sin embargo, opiniones discrepantes como la de Gérold, afirman que esto provocaría una “reiteración monótona de la música” debido a la extensa longitud de la obra que nos ocupa, aunque, por otra parte,  la difusión de la obra cantilada serviría para recordar el texto por parte de los ejecutantes, y la cantilación puede compatibilizarse con las irregularidades en algunos de los versos del Cantar. Así pues, creo que es plausible la posibilidad de que el Cantar fuera cantilado debido a su constitución en versos, un predominante anisosilabismo, longitud y temática.
Chailley emparenta los cantares de gesta con las epístolas farcidas, y para ello el autor recurre a la epístola farcida de San Esteban en lengua romance, en la que intervienen una serie de apelaciones y comentarios dirigidos a un cierto publico oyente, como ocurre en el Cantar de Mio Cid. La aparición de estas fórmulas dialógicas se puede relacionar con los cantares de gesta, los pregones o los romances.
En conclusión, este artículo recoge de manera cuidada y rigurosa, atendiendo a unos estrictos criterios epistemológicos, las principales cuestiones musicológicas que en la actualidad rodean al Cantar, como su hipotética interpretación cantada o cantilada, o parte de sus posibles influencias. El hilo argumental muestra corrección y coherencia, sintetizando y relacionando diferentes aportaciones parciales sobre la cuestión, echándose sólo en falta una elaboración teórica novedosa que ahondase más en la senda ya iniciada, ya que, como el propio autor indica, tan sólo buscaba arrojar luz sobre cuestiones existentes.

Actualmente, la denominación de la obra resulta en ocasiones confusa. Muchas veces se ha escuchado apelar al Cantar del Mio Cid como el Poema del Mio Cid, sustituyendo el término “Cantar” por el término “Poema”, esto causa un cambio radical en el significado general de la obra, causando así una problemática cultural que puede convertirse en un agujero negro.
Dicho esto, es importante hacer unas consideraciones terminológicas entre los vocablos: “cantar” y “poema”. Según se recoge en el Diccionario de la Real Academia Española:
cantar2.
1. m. Copla o breve composición poética puesta en música para cantarse, o adaptable a alguno de los aires populares, como el fandango, la jota, etc.
poema.
(Del it. poēma, y este del gr. ποίημα).
1. m. Obra poética normalmente en verso.
2. m. Tradicionalmente, obra poética de alguna extensión. Poema épico, dramático.
En muchos centros de enseñanza, al no existir evidencia alguna de la existencia de una parte musical, se cae en un positivismo extremo, y en muchos de ellos se da a conocer el Cantar del Mio Cid como el Poema del Mio Cid; o se da a conocer con su nombre original de Cantar[1] pero se enseña como un poema: El Poema del Cantar del Mío Cid, obviando que el término “cantar” va unido inevitablemente a la palabra música y que por ello no sería una necedad preguntarse qué sentido tiene la palabra “cantar” ligada a un texto tan extenso, porque es muy posible que la obra tuviera, como indica Arturo Tello en el objeto del artículo, una melodía, la cual debería ser silábica y conocida por todos para ayudar al recuerdo de la letra, motivo por cual posiblemente no fue recogida ni mencionada por Pedro Abad, ajeno a la problemática que subyacería con el paso de los siglos. En este sentido, este artículo resulta interesante y ofrece una perspectiva novedosa a tenor de las pocas investigaciones musicológicas que se han hecho sobre él.

Considero que el Cantar del Mio Cid está falto de un estudio musicológico más completo- auque este estudio esté basado en suposiciones fundadas-, y sobradamente estudiado desde la perspectiva filológica y creo que, filólogos y musicólogos deberían estudiar en conjunto la obra con el fin de arrojar luz, sin caer en reduccionismos, sobre el tema.

 Creo que no puede obviarse la más que posible naturaleza cantada o cantilada del  Cantar del Mio Cid, puesto que es un cantar de gesta, los cuales eran poesías épicas que se difundían con acompañamiento de viola o arpa.

Una reseña de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.



[1] Teniendo en cuenta que se desconoce el título original de la obra, ésta se ha denominado “Cantar” o “Gesta” del Mio Cid puesto que son los dos términos que utiliza el autor durante el transcurso de la misma para referirse a su composición:  “Aquí s’ conpieça la gesta de Mío Çid el de Bivar.”ó ”Las coplas d’este cantar aquí s’ van acabando:”

lunes, 23 de febrero de 2015

¡PRÓXIMA PARADA: BROADWAY!

Día: 21 de febrero de 2015
Hora: 11.30h.
Solistas: Clare Foster, Damian Humbley y Jeremy Blossey
Orquesta: Orquesta clásica Santa Cecilia
Director/a: Kynan Johns
Obras: Selección de obras de musicales de Broadway.

No se si alguno de vosotros siguió mi consejo y acudió a escuchar al Auditorio Nacional el concierto sobre musicales de Broadway que recomendé en mi página de Facebook: https://www.facebook.com/gemminiani; yo sí y la verdad es que ha sido todo un acierto. El hallazgo del día fue el director, Kynan Johns, al cual no conocía y que merece todos los elogios puesto que, a parte de dirigir de una manera estupenda a la Orquesta Clásica Santa Cecilia, compartió con el público (en inglés, aunque chapurreando lo que podrían llamarse “palabras clave” en español) el contenido del programa bromeando y elaborando una complicidad con el público que quedó sobradamente agradecida en la cuantiosa y explosiva ovación final.

El director Kynan Johns

La orquesta me sorprendió gratamente puesto que hacía años que no escuchaba a esta agrupación. Impecables todos los intérpretes que, juntos, condujeron la nave temporal conducida por un musical "Señor Spot" hasta la cima del musical de Broadway. Dentro de la fabulosa agrupación debo destacar la labor impecable de toda la percusión, esencial en la interpretación de este tipo de programas con obras compuestas para el cine durante la primera mitad del siglo XX, en donde se fusionan diferentes estilos y ritmos: swing, ragtime, etc....
La orquesta acompañó el canto de Clare Foster, Damien Humbley y Jeremy Blossey, todos ellos cantantes profesionales e incluso actores de teatro conocidos, como es el caso de Damian Humbley.
De la excelente interpretación instrumental que ofreció la agrupación no puedo dejar de mencionar la interpretación de las Danzas Sinfónicas de West Side Story (Leonard Bernstein); resultado ser una de las mejores interpretaciones del famoso Mambo que he tenido la oportunidad de escuchar en directo.

Más difícil de valorar en su conjunto fueron las interpretaciones vocales de los cantantes por causas ajenas a ellos. La primera parte del concierto no se escuchó prácticamente nada. Los solistas subían y bajaban del escenario micrófono en mano pareciendo canturrear las letras de las canciones sin que estas pudieran escucharse bien debido a un volumen excesivamente bajo, manifestando así un descuido imperdonable por parte de los técnicos de sonido del Auditorio. La orquesta tapaba casi por completo a las voces y en ocasiones se tenía la sensación de ver al cantante mover la boca sin articular sonidos; debido a esto, uno se zambullía en la interpretación instrumental olvidándose por completo del cantante. Algo debió ocurrir durante el  intermedio, puesto que, gracias a los dioses, el error quedó subsanado en la segunda parte, en la que, por fin, pudimos escuchar con claridad las divertidas explicaciones del director y después, disfrutar de las voces de los cantantes sin necesidad de acudir a nuestra memoria musical, en el caso de obras conocidas, y a la “imaginación armónica” en el caso de las obras desconocidas. Debido a que la primera parte del concierto no puedo valorarla en este sentido, pasaré a la segunda, en la que destaco la interpretación vocal en las obras de Los Miserables (Schoenberg/Boublil): Bring him home (Jeremy Blossey), Stars (Damian Humbley) y I dreamed a dream (Clare Foster).
Puesto que solamente pude disfrutar plenamente de la segunda parte del concierto, la experiencia  general me supo a poco.

Al final el programa, todo el mundo, excepto los ansiosos que nada más escuchar la tónica final salían corriendo del recinto, esperábamos el pertinente bis, que llegó engalanado de una originalidad excelente y convertido en una anécdota biográfica del propio Kynan Johns. Tras su explicación, Johns abandonó a la orquesta en el escenario como director para regresar a los pocos minutos vistiendo una casaca y convertido en cantante, tras lo cual, se arrancó a cantar a dúo con Damian Humbley lo que parecía ser una composición suya en la que dos príncipes discutían en un bosque sobre cual de sus princesas era más hermosa; tras esto, Kynan, convertido de nuevo en director, nos ofreció una versión de la canción Amigos para siempre en la que participaron los tres solistas.

Fue una manera extraordinaria de llegar a la comida. El ciclo de Música para Recordar del Auditorio, en el que se incluía este concierto, sin duda será recordado como una experiencia diferente en la que el director jugó un papel importantísimo aportando frescura, modernidad y elegancia.

Una reseña de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.

jueves, 15 de enero de 2015

Unos chistes de violinistas...

Un nuevo rico había enviado a su hijo pequeño a Viena para que le enseñaran a tocar el violín.
Cuando el hijo regresa, a los dos años, le pide a un amigo melómano que lo escuche y dé su opinión. Así lo hacen y después de que el niño ha tocado el violín, el padre pregunta al amigo:
-"¿Qué te parece la ejecución?"
-"Hombre, un poco fuerte. Yo creo que dos bofetadas serían suficiente".

Entró en una fiesta, y una señora que estaba tocando el violín le preguntó.
-¿Le gusta la música?
Y él le contestó:
-"Mucho. Pero no importa, siga tocando"

¿Qué hay que hacer para que un violinista baje el volumen?... Ponerle una partitura delante.

¿Qué tienen en común los dedos de un violinista y un rayo?... que es un milagro si caen dos veces en el mismo lugar.

¿En qué se parecen un violinista y un misil SCUD?... Ambos son ofensivos e imprecisos.

Un famoso violinista al firmar un autógrafo en el libro de autógrafos de un fan
- No hay mucho sitio en esta página. ¿Que podría escribir?.
Otro violinista que estaba cerca sugirió

- Escriba su repertorio...

viernes, 12 de diciembre de 2014

TREN A PARÍS. Una reseña de Lourdes Martín-Serrano

Un evocador viaje al pasado. Un recorrido armónico y rítmico. Un viaje al corazón del swing. Esto era lo que nos tenían preparado los Menilmontant Swing el día 4 de este mes de diciembre en el Populart.
El combo, encabezado por Raúl Márquez (violín), Javier Sánchez (guitarra solista), Fred PG (guitarra rítmica) y Gerardo Ramos (Contrabajo) ofrecieron versiones muy personales de piezas de swing francés predominando, como no, las del eterno y  recordado dúo formado por el violinista Staphane Grappelli y el guitarrista Django Reinhardt. El estilo: Gypsy jazz o jazz manouche. Todo un espectáculo musical de ritmos y sabores armónicos.
No puede haber grupo mejor avenido, por lo menos sobre el escenario. Todos brillaron por igual pues todos tuvieron su momento.
Cabe destacar la magistral interpretación de Raúl Márquez que, con su violín y su vertiginoso swing desafiaba, a cada golpe de arco y pizzicato, las más conservadoras leyes del academicismo musical mostrando brillantez técnica, expresividad y fluidez en sus interpretaciones.
El violinista formaba un dúo perfecto con el guitarrista Javier Sánchez, quien despuntaba de manera sublime cada vez que sus manos recorrían el mástil de su guitarra. Imposible no hermanar, con cada acorde y punteo, ritmo y corazón.
Ambos instrumentistas, junto con la ineludible y magistral base armónica realizada por sus compañeros, convertían cada tema en animadas conversaciones musicales que fluían por cada rincón del Populart invitando al espectador a participar de una danza de emociones musicales sazonadas de nostalgia, evocando en sus mentes el ambiente jazzístico más recóndito y bohemio del París de los años 30.
 En su disco Stompin´in Madrid, que lo vendían allí mismo a 10 euros, recrean el ambiente de club parisino con sonidos extra-interpretativos, haciendo que la audición de los temas sea más real y evocadora.


Si queréis iniciaros en este gran viaje por el gypsy jazz y renovar el espíritu del optimismo, los Menilmontant Swing volverán al Populart con su salero y cercanía del 26 al 30 de diciembre.

Preparen el equipaje, ¡que nos vamos!

Una reseña de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.

miércoles, 1 de octubre de 2014

EL VIOLINISTA DEL DIABLO

¿A QUE NO SABÍAS QUE… A PAGANINI SE LE LLAMABA “EL VIOLINISTA DEL DIABLO”? 
Niccolo Paganini fue aquel extraordinario violinista del XIX al que su físico tétrico y solemne y su forma de tocar extremadamente virtuosística le valieron el apelativo en toda Europa de “El violinista del diablo”. Según las crónicas de la época, sus conciertos causaban furor y sus interpretaciones provocaban desmayos entre las damas del público. Según cuenta la leyenda, hubo alguien que aseguró haberlo visto invocar al diablo, postrarse ante él y repetirle un juramento. Así dijo aquel testigo: “Le dijo que su alma era suya a cambio de tocar como un ángel. Se encendió una luz que me cegó, Paganini se puso de pie y siguió su camino”. La leyenda hoy continúa viva.




Lourdes Martín-Serrano

sábado, 30 de agosto de 2014

NUEVAS CLASES

Ya se ha acabado el verano y vuelven las clases particulares de música. Si consideras que es un buen momento para aprender música ponte en contacto en este email:
lasclasesdeviolin@outlook.com

Las clases las imparto en Madrdi capital:


  • Iniciación al instrumento/refuerzo (violín y piano): Niños a partir de 5 años y adultos.
  • Lenguaje musical a niños a partir de 6 años y adultos.
  • Ofrezco clases de iniciación a la armonía.
  • Se realizan ediciones y transcripciones de partituras: Si tienes una melodía grabada y quieres ponerla en papel, quizás pueda ayudarte.
  • Refuerzo y preparación de acceso al conservatorio y por consiguiente, apoyo moral también. 



sábado, 2 de agosto de 2014

HACIENDO DE UN ACTOR UN VIOLINISTA MUNDIALMENTE FAMOSO

Hoy estoy por aquí para hablar sobre la colaboración que he hecho recientemente como asesora de violín en el rodaje del musical "Arroz con lo que haya en la nevera" de Sara Palomo.

Para mi ha sido una experiencia profesional completamente nueva ya que mi ámbito normalmnte suelen ser las aulas y las escuelas de música.

 Pero, ¿de qué trata la película? Pues...

"La historia de "Arroz con lo que haya en la nevera" se centra en el personaje de Juanjo (personaje interpretado por Rubén Yuste) que es profesor de música y director del coro del colegio, o lo era, hasta que le despiden. Y será mediante la música y haciendo partícipes de ello a los cuatro chavales que tendrá a su cargo, que consiga remontar el bajón, confirmando, después de atravesar diversas vicisitudes, que la música y enseñar, es lo suyo."

 
El actor Daniel Busquier en "Arroz con lo que haya en la nevera"

 Mi pequeño cometido fue hacer de Daniel Busquier (en el personaje de Michael Nitot) un verdadero violinista, así que con unas pocas nociones de técnica violinística que él aprendió rápidamente; un toquecito aquí, otro allí y... voilà!










Aquí tenéis los enlaces por si queréis echarles un ojo:

http://arrozconloquehayaenlanevera.blogspot.com


http://arrozconloquehayaenlanevera.blogspot.com.es/2014/08/creando-michel.html?m=1




Estoy segura de que la película tendrá un éxito asegurado, que bien lo vale la ilusión y el trabajo invertidos por todos los implicados. 


¡Enhorabuena y suerte!

de Lourdes Martín Serrano, violinista y musicóloga.

viernes, 1 de agosto de 2014

¿QUIERES RECIBIR CLASES DE MÚSICA?


Iniciación al instrumento/refuerzo (violín y piano): Niños a partir de 5 años y adultos.

Lenguaje musical a niños a partir de 6 años y adultos.

Ofrezco clases de iniciación a la armonía.
Se realizan ediciones y transcripciones de partituras.

Refuerzo y preparación de acceso al conservatorio y por consiguiente, apoyo moral también. 

Email de contacto: lasclasesdeviolin@outlook.com


martes, 29 de julio de 2014

¿DE DÓNDE PROVIENEN LOS NOMBRES DE LAS NOTAS MUSICALES?

Guido d'Arezzo (Arezzo, Toscana 991/ 992- Avellano c. 1050) fue monje y teórico musical. A él debemos muchas de las bases teóricas de la música actual, sobre todo fue inventor del tetragrama- el precursor del pentagrama- y el que dio el nombre a la notas: DO- RE- MI- FA- SOL- LA- SI.
Al principio, las notas se denominaban: A B C D E F G, siendo A la nota LA. Esta forma de nombrar las notas se sigue manteniendo hoy en día.
Ahora bien, Guido d'Arezzo utilizó el Himno de San Juan Bautista (Sancte Ioannes). Para "bautizar" las notas musicales con los nombres con los que hoy las conocemos, cogió la primera sílaba de cada verso de ese himno.






En el siglo XVII, Giovani Batista Doni, sustituiría la nota UT por DO, la primera sílaba de su apellido, puesto que al acabar en vocal sería más fácil para el solfeo.
Muchos os preguntaréis que qué pasa con el SI, pues según el himno debería ser SA. La nota SI lleva su nombre en honor a las iniciales de Sancte Ioannes.

Himno a San Juan en notación cuadrada: 

Himno transcrito en notación actual:


de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga y violinista



viernes, 18 de julio de 2014

EL NUEVO SONIDO DE PAUL GILBERT

El día 15 de marzo de 2013, se presentaba en Madrid el último trabajo de este singular intérprete de heavy metal con un concierto en la sala Cats de Madrid.
Vibrato es el nombre de este trabajo tan novedoso como rompedor que acentúa un cambio determinante dentro del estilo compositivo al que este guitarrista nos tiene acostumbrados.



 Para poner en antecedentes a los que aún no hayan escuchado hablar de Paul Gilbert, huelga decir que se le considera por diversos medios, como la revista World, uno de los cincuenta guitarristas más rápidos del mundo.
Sus influencias destacables son: Eddie Van Halen, Yngwie Malmsteen, Jimi Hendrix, Kiss, entre otros, lo que hace que en sus discos haya una mezcolanza de estilos, demás del suyo propio, que le hace un músico muy versátil.

Con esta breve puesta en situación, nos remitiremos a hablar de los aspectos musicales del disco que servirá también como crónica del concierto, dónde, como ya he dicho, Paul Gilbert presentaba su disco Vibrato.

El concierto tuvo lugar en la sala Cats de Madrid. Gran cantidad de personas hacían cola a la entrada, la gran mayoría rockeros y muchos de ellos acompañados de sus guitarras, y es que Paul Gilbert, o Pablo Gilberto, como le presentó su propio grupo, ofrecía unas clases de guitarra una horas antes concierto por la económica suma de doscientos euros.

El inicio del concierto, fijado para las ocho y media de la tarde, se hizo esperar, pero por fin, Paul Gilbert subió al escenario acompañado por su banda consistente en: Un bajista, un baterista y una teclista.  Una oleada de gritos y cuernos inundó la sala cuando esto ocurrió. Al sonar las primeras notas de la guitarra, se hizo el silencio. Después de estas primeras notas, siguieron unos acordes jazzísticos del teclado y comenzó a sonar algo que se asemejaba al jazz-blues con tintes metaleros.

Durante el concierto hubo de todo: solos que recordaban a la época dorada del barroco- como reminiscencia al metal neoclásico de los 80´, solos heavys, progresiones armónicas inauditas en este tipo de conciertos, solos jazzeros, solos bluserosriffs con tintes psicodélicos y funkys, improvisaciones, diálogos improvisados entre instrumentos..., todo ello aderezado por la consabida distorsión.

Paul, o Pablo para los españoles, dio muestras de su virtuosismo con la guitarra, poniendo en práctica todo tipo de técnicas, haciendo uso, en especial, del tapping y del alternate picking.
El resto de la agrupación no se quedaban atrás en lo que se a técnica y virtuosismo se refiere:
El baterista era polifacético. Nos deleitó con un solo escandaloso (en todos los sentidos), realizó polirrítmias espectaculares y una mezcolanza de diferentes estilos. Tan pronto te parecía estar en un concierto de Iron Maiden como en uno de Al di Meola, en un desfile militar o en un concierto de pop.
La teclista demostró ser uno de los pilares centrales en este último disco, realizando uno de los papeles más importantes en el concierto sólo equiparado a los solos vertiginosos de Paul. Dio muestras de tener una tremenda facilidad para la improvisación y una buena formación y cultura jazzística.

Vibrato es un disco compuesto desde la versatilidad a la que hacía referencia al comienzo, puesto que en él, Paul Gilbert aúna el jazz y el blues con sus, ya conocidos, tintes de rock técnico y heavy metal. Es, así pues, una música muy recomendable desde el punto de vista musicológico, ya que considero que abre las puertas a un nuevo estilo compositivo. Paul Gilbert, consigue popularizar la música de jazz blues hermanándolas con el heavy metal y dándolas así a conocer en un nuevo contexto; una mezcla muy recomendable, innovadora y no exenta de calidad dentro de la música popular.

 Una de las razones por las que Gilbert ha dado un giro espectacular a su forma de componer es, -a parte de la curiosidad innata que tiene por aprender nuevos estilos y nuevas sonoridades de acordes-, la pérdida de audición que le ha causado el dedicarse durante años a la escucha y a la práctica del heavy metal. Esta situación le ha llevado a incluir en sus nuevos temas más variedad de dinámicas y texturas menos densas, así como solos de instrumentos sin tanto protagonismo de la batería.
Como explica el mismo Paul en su entrevista para la revista Guitarra Total hablando sobre Vibrato: “Creo que tocar a altos volúmenes está bien, pero es bueno tener la clase de música donde hay pasajes más relajados de vez en cuando, con agujeros y espacios. Eso no sólo puede salvar tu audición, sino que en realidad es bueno para la música. Así que eso es lo que estoy tratando de hacer… salvar lo que queda de mi oído siendo un músico más dinámico”.

El concierto concluyó con una Jam Session en la que todos los integrantes del grupo intercambiaron sus instrumentos para versionar a grandes clásicos del rock como: Gary Moore o Rainbow.

Paul Gilbert continúa ya con su gira europea. 


¡Hasta la próxima, Pablo Gilberto!

Una reseña de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.

martes, 15 de julio de 2014

SARASATE Y SUS BASTONES

Coleccionista de bastones

Tenía el violinista una colección de bastones que era considerada en su época la mejor de Europa. Uno de ellos, muy ligero, se lo regalaron en Londres con las iniciales de su nombre y apellidos grabados en el puño (P.S.). Sarasate decía que no había otro igual en el mundo, pero Otto Goldschmidt, su representante y amigo, encontró uno idéntico en una bastonería y lo compró. Con el nuevo bastón, que no llevaba grabadas las iniciales, le gastaba bromas a Sarasate cambiándoselo algunas veces, de modo que el violinista confundido no era capaz de entender por qué unas veces se veía la inscripción y otras no. Y decía a Otto “¡Mírelo, mírelo usted y dígame si la inscripción está ahora!" "Se ve: P.S., sus iniciales" "¡Ja! ¡Pues dentro de cinco minutos no verá usted nada, porque yo llevo cuatro días que tan pronto las veo como dejo de verlas...”



de Lourdes Martín-Serrano, musicóloga.

JASON BECKER NOT DEAD YET!


 “Damas y caballeros: Este es Jason Becker, el hombre más sexy del mundo vivo”
Con estas palabras se presenta a sí mismo Jason Becker para el documental sobre su vida: Jason Becker not dead yet.

Hace relativamente poco que Lourdes Martín-Serrano y su equipo supimos de la existencia  de este guitarrista, cuyo caso nos ha conmocionado tremendamente.

Supimos de su existencia a raíz de su reciente y más profundo acercamiento a la música rock.
Nos hablaron de Jason Becker como otro virtuoso de la guitarra. Pensamos que -puesto que no se escuchaba hablar de él y que había sido muy importante en los ochenta-, era una de esas viejas glorias pasadas que acabaron yendo por el camino de la perdición, pero nada más lejos de la realidad afortunadamente. Sigue componiendo numerosos temas musicales, bastante buenos; pero, ¿cómo es posible que en los oídos de la nueva generación de jóvenes no se haya escuchado a penas resonar el nombre de este guitarrista que pudo haber sido una estrella como Steve Vai desde los años ochenta? Muy sencillo, y esta es la razón, por la que Lourdes nos ha empujado a escribir esta reseña: Y es que Jason disfrutó de unos cinco años de gloria en la cima más alta tocando con los más grandes del rock ochentero. Su nombre resonaba fuertemente como una joven promesa en el escenario.

Jason aprende a tocar de forma autodidacta cuando su padre, también guitarrista, le regaló su primera guitarra. Tocaba de oído temas de Bob Dylan, Jimi Hendrix, Eddi Van Halen, Yngwie Malmsteen…
Jason afirmaba que: "escuchaba canciones de Yngwie Malmsteen en sus conciertos o una obra de Stravinski y luego tocaba esas mismas canciones de oído en mi guitarra, los fallos que cometía al tocarlas de oído hicieron que desarrollase mis propias frases".
Sea como fuere, comenzó a apuntar maneras de estrella del rock en su instituto, dónde ofreció sus primeros conciertos:  http://www.youtube.com/watch?v=mBT2x-EttEQ

Su salto al mundo de la música lo consiguió a los dieciséis años, de mano de Marty Friedman, futuro miembro de Megadeth, un guitarrista que en aquella época tenía algún disco editado.
Marty y Jason se hicieron grandes compañeros y amigos y juntos conformaron el que sería el primer grupo de Jason Cacophony, un grupo de Speedy metal. Desde que sacara su primer disco con ellos, Speed Metal Symphony en 1.987, la actividad musical de Jason se incrementa notablemente.
En este grupo ambos fusionan sus estilos propios y así desarrollan temas con influencias exóticas, orientales con tintes sinfónicos. Con este grupo sacará otro álbum más denominado Go Off! Todo esto lo compagina con sus estudios sobre armonía y teoría musical que le ayudaban, claro está, a componer.
Su carrera en solitario comienza fuerte y enérgica en 1.988 con su primer disco Perpetual Burn en el que hay muchas influencias neoclásicas stravinkianas, incluso del serialismo; a parte de  influencias de sus andanzas con Marty Friedman: armonías y escalas orientales, se advierten tintes de blues, todo ello engarzado en su estilo primigenio de thrash metal, heavy metal y rock.

Ese mismo año ingresará en la banda solista del cantante de Van Halen, David lee Roth, sustituyendo, a nada menos que, a Steve Vai.
Aquí acaba la historia y comienza la leyenda.

El documental titulado Jason Becker not dead yet, está plagado de videos caseros ochentenos en los que se le ve reír, bromear y, por supuesto, tocar la guitarra. Descubrimos a un Jason Becker enérgico, alocado y muy divertido.
La sensación al ver el documental es de cercanía, naturalidad, juventud e ilusión, no es el personaje de una película, es un adolescente que vive por y para su instrumento con una  entrega total.

Pues bien, lo que ha impulsado a Lourdes a escribir sobre él y lo que hace de este escrito un texto reflexivo sobre la vida y no sobre la música es, sin duda alguna, lo que aconteció a partir de 1.989: Durante la gira con David Lee Roth le diagnostican una enfermedad terminal: Esclerosis lateral amiotrófica, le dan tres años de vida y todo parece desvanecerse.
En el documental se aprecia una entereza espectacular, continúan en él las sonrisas, la fuerza y las bromas incluso cuando ya no puede sostener la guitarra entre sus manos.

A Jason, en esta situación, se le plantea un grave dilema: Su cuerpo no funciona, su respiración es asistida, pero su cabeza está intacta. ¿Cómo seguir entonces desarrollando aquello que dejó a medio hacer? ¿Cómo seguir componiendo música si solamente puede mover los ojos?

Su familia idea un alfabeto para que Jason pueda comunicarse mediante los movimientos de sus ojos y así lo hizo y lo sigue haciendo actualmente.  El inicio de la leyenda ha comenzado.

Comenzó dictándole a su padre sus melodías, que este pasaba a ordenador, hasta que, gracias a la tecnología ha podido tener autonomía en este campo y puede manejar el ordenador él solo mediante el movimiento de sus ojos.
En esta situación ha compuesto ya cuatro discos, en los que participan sus amigos cercanos, el último de ellos en el 2.008:

  1. Perspective (1996) de donde es la canción que tanto me gusta The end of the beginning, que podéis escuchar de fondo.
  2. The Raspberry Jams (1999)
  3. The Blackberry Jams (2003)
  4. Collection (2008)

Lo que más nos ha emocionado del documental es la manera que tiene él mismo de hablar de su enfermedad: “Es difícil decir lo que me impulsa a seguir adelante. Creo que la mayoría seguiría adelante si tuviera toda la ayuda que tengo yo. Incluso si hubiera querido seguir viviendo y haciendo música no podría de no ser por mis padres, Serrana, Marilyn y tantos más. Pero es raro cómo a menudo no siento que esté enfermo. Sólo me quedo quieto. Tengo mucho que hacer en la vida, la disfruto, no estoy sufriendo. Aún tengo mucha pasión; no sólo por la música, sino también por mis relaciones y mis amigos. La vida está llena de amor y diversión. No creo que nadie necesite sentir esto. Y si mi situación fuera diferente, también querría rendirme. No creo ser especial, creo que soy afortunado. Y mis padres me enseñaron la magia de la vida.”

Hoy en día, Jason es una inspiración para mucha gente. Mucha gente va a su casa a conocerle, a hacerle entrevistas, le hacen fiestas conmemorativas a las que van amigos suyos a tocar y él lo hace con la mejor de sus sonrisas, usando a sus padres o a Serrana como traductores, hace bromas y habla por los codos: "La gente piensa que soy un héroe o una especie de gurú. Eso no me presiona. Sólo soy yo mismo. No digo ser perfecto. Aún me deprimo, me entristezco o me enojo. Uno de los mecanismos de escape para mi situación es ser trivial y hacer bromas subidas de tono. Trato de esconder ese lado mío porque es aburrido ser profundo. Quiero ser como el padre desagradable de Family Guy.”

Pero el hecho es que la situación en la que está le ha dado qué pensar y valora la vida más que cualquier persona: “Damas y caballeros: Este es Jason Becker, el hombre más sexy del mundo vivo”, como se presenta desde su silla de ruedas al comienzo de su reportaje, cree en la vida y disfruta. http://www.youtube.com/watch?v=JkCSIWty-LE

 Es un superviviente: Le daban hasta los veintitrés años de vida, pero ya va por los cuarenta y cuatro.

Para concluir, recomiendamos que echéis un vistazo al reportaje completo. Lo podéis encontrar en youtube, aunque sin subtítulos. Se puede conseguir también subtitulado. Es toda una enseñanza vital y en ejemplo de superación personal y de ganas de vivir.
Es impactante.

Mucha gente oye hablar de él y piensa que es una vieja gloria del rock que murió demasiado joven, pero: ¡Jason Becker sigue vivo, todavía!

Lourdes Martín-Serrano & co

SONISPHERE 2013- IRON MAIDEN

Muchos, conociéndo nuestra trayectoria dentro de la música clásica, se preguntarán que qué diantres se nos había perdido a nosotros en el Sonisphere el 31 de mayo. Pues bien, fuimos a conocer “formalmente” a los Iron Maiden. 


Era la primera vez que ibamos a un concierto de este grupo. Habíamos escuchado mucho sobre la puesta en escena y de que sus conciertos eran todo un espectáculo y así fue.
Para empezar hay que decir que, aunque el festival incluía diversos conciertos de grupos de heavy metal, nosotros íbamos, principalmente, a ver a los Iron Maiden.
Entramos un poco más tarde de la hora a la que daba comienzo el festival.

Los  Iron Maiden hicieron esperar a los, cada vez más entusiasmados seguidores, pero finalmente comenzaron con su espectáculo basado en sus éxitos de los años 80.


Estas fueron las canciones que tocaron:

Moonchild
Can I Play with Madness
The Prisoner
2 Minutes to Midnight
Afraid to Shoot Strangers
The Trooper
The Number of the Beast
Phantom of the Opera
Run to the Hills
Wasted Years
Seventh Son of a Seventh Son
The Clairvoyant
Fear of the Dark
Iron Maiden
------
Aces High
The Evil That Men Do
Running Free



Cada tema iba acompañado por una escenografía diferente: muñecos articulados, fondo de escenario relacionado con cada canción que iban a tocar. Hubo, incluso, espectáculos de pirotecnia: llamaradas y fuegos artificiales.
En las semanas posteriores al festival, no tuvimos tiempo suficiente para aprendernos toda la discografía de los Maiden y así  poder cantarla en el concierto, pero sí que pudimos cantar, o por lo menos tararear: The Trooper, Fear of the dark, Running Free o Aces High.

Los Iron Maiden dieron en el clavo al cumplir con nuestras expectativas: Ibamos a escuchar buena música heavy y escuchamos buena música haevy. Buenas líneas de guitarras y buena calidad vocal del cantante. Otro detalle a destacar: el dinamismo de los seis integrantes del grupo: Subían y bajaban por las estructuras que conformaban la escenografía del escenario, que imitaba al hielo y se cambiaban de vestuario según el tema que fueran a tocar.

Nos encantó el ambiente. No somos amigos de las aglomeraciones, pero el sitio era tan grande que no había problemas de espacio- el festival se llevó a cabo en el Au
ditorio Miguel Ríos en Rivas Vaciamadrid-, por lo menos en las gradas, así que estuvimos de lo más a gusto.
Había gente de todas las edades. Durante el concierto, a nuestro lado había a un niño de unos doce años que, junto con su padre, disfrutaba del ambiente y hacía fotos visiblemente emocionado.

Si bien es cierto, que al acceder al recinto, durante los primeros minutos, nos sentimos como Clara en la casa del abuelo de Heidi: con sus zapatitos de charol y su vestidito de organdí, recordábamos con nostalgia nuestros instrumentos musicales:( yo mi guitarra, Lourdes,  como buena violinista, su violín) y rezábamos plegarias por nuestros oídos, pero todas estas impresiones fueron sólo eso: impresiones; logramos camuflarnos estupendamente en el entorno y sonreimos con agrado al encontrarnos a “motivados” haciéndole los cuernos a cualquier desconocido sólo con verle puesta la camiseta del The number of the beast.

Había mucha gente disfrutando de la música. Gente hermanada con otra coreando las canciones… Este es un aspecto que se echa de menos en los conciertos de música “clásica”. No es que la gente disfrute más de la música en los conciertos de los Maiden que en los de Lang Lang; es que el ambiente de solemnidad que tiene lugar en los conciertos de música “clásica”, requiere la misma solemnidad de los oyentes, por convencionalismo, y los oyentes expresan su emoción de de otra manera más discreta.

Todo iba muy bien hasta que, después de estar tres horas de pie al calor de la música, empezó a entrar el hambre… Colas de tres horas para comprar un simple bocadillo o una botella de agua. Gente que te empujaba y te miraba mal si accedías a la cola para hacerle compañía al colega al que le había tocado- por votación popular y por ser conocedor de estrategias militares para acceder más rápidamente al mostrador-, hacer la cola. Todo esto unido a que hacía un frío que hacía justicia al del Polo Norte, medio grupo decidió volverse al coche, después de comerse un kebab regulero,  pues nos esperaban varios días de altas fiebres y de gripe.

El balance musical de la experiencia fue muy positivo y esperamos volver a repetir. A ver si con la inercia, la próxima vez podemos llegar a tiempo al concierto de Siniestro Total e ir ampliando, así, nuestra experiencia en festivales y conciertos de música ratonera, como dirían nuestros padres.

Lourdes Martín-Serrano & co

BEETHOVEN Y SU AMADA INMORTAL

Árida, hostil y silenciosa. Así era cómo Ludwig van Beethoven percibía su propia vida.
Las cualidades personales de este compositor que nos han sido transmitidas a través de todas sus biografías han sido su mal humor y su agresividad contra el género humano, en gran medida debido a la tormentosa relación que tuvo con su padre, que por querer sacar dinero a su costa, le maltrató y quiso convencer al mundo de que su hijo era tan excepcional como Mozart, un niño prodigio, llegando incluso a afirmar que Beethoven tenía dos años menos y que había nacido en 1772 cuando en realidad había nacido en 1770; algo que, por otra parte, surtió efecto, pero ¿a qué precio? 
Beethoven tuvo que estudiar por su cuenta y en secreto literatura, lenguas, política y filosofía- y que el cielo lo amparase si su padre le sorprendía haciéndolo-, puesto que a éste sólo le interesaba que su hijo estudiara música, volcando sobre así sobre él, su espíritu envenenado de músico frustrado.
El caso es que esta infancia le pasó factura y se convirtió en un personaje gris y depresivo, algo que se acentuaría con el advenimiento de su sordera, lo que le llevaría a dos intentos de suicidio.
Las relaciones interpersonales con el género femenino ha sido siempre de sumo interés para los historiadores. Siempre se encaprichaba de mujeres casadas, pero por poco tiempo. La gente que le conoció afirmaba que: "Muy a menudo estaba enamorado, pero por norma durante un corto periodo de tiempo" y que llegó a pedir matrimonio dos veces siendo rechazado en ambas ocasiones, esto podría justificar la misoginia que según algunos acabó desarrollando el compositor.
Tras la muerte de Beethoven apareció una carta fechada el 6 y 7 de julio sin año, remitente y dirección. No se sabe si la llegó a enviar o le fue devuelta, el caso es que estas cartas iban dirigidas a "mi amada inmortal", pero el hecho de conservarla hasta el final entre sus papeles da buena muestra de que aquella mujer desconocida ocupaba un lugar privilegiado en su vida, por encima de las demás.
A continuación transcribo su carta:
6 de julio por la mañana:
Mi ángel, mi todo, mi propio yo. Sólo unas cuantas líneas hoy escritas a lápiz; no estaré seguro de mi alojamiento aquí hasta mañana; qué innecesaria pérdida de tiempo es todo esto. Por qué este profundo dolor, cuando habla la necesidad, ¿puede durar nuestro amor sin sacrificios, sin exigirnos todo el uno del otro?, ¿puede usted cambiar el hecho de no ser totalmente mía, de que yo no sea totalmente suyo? Querido Dios, mire a la Naturaleza en toda su belleza y descanse su corazón rindiéndose a lo que ha de ser. El amor lo exige todo y con razón, y así es por mí con usted, por usted conmigo. Pero se olvida tan fácilmente de que yo debo vivir por mí y por usted; si estuviéramos totalmente unidos, sentiría esta dolorosa necesidad tan poca como yo. Mi viaje fue horrible, no llegué aquí hasta ayer a las cuatro de la mañana. Como había pocos caballos, la diligencia del correo escogió otra ruta y, qué carretera más espantosa era; en el último  tramo se me advirtió que no viajase de noche; intentaron amedrentarme con un bosque, pero todo ello sólo me incitó a hacerlo y fue un error. La diligencia se estropeó, naturalmente debido a la espantosa carretera [...]. De no haber sido por aquellos postillones me hubieran abandonado en el camino [...]
Bien, permítame que cambie de las experiencias exteriores a la interiores. Sin duda nos veremos pronto; hoy, la premura del tiempo impide contarle los pensamientos que he tenido estos días respecto a mi vida. Si nuestros corazones estuviesen siempre estrechamente unidos, seguramente no tendría tales pensamientos. Mi corazón rebosa del anhelo de decirle tantas cosas. ¡Oh!, hay momentos en los que no encuentro las palabras adecuadas. Sea feliz y sea, por siempre mi fiel, mi único amor, mi todo, como yo lo soy suyo. Los dioses nos enviarán todo lo demás, cualquiera que deba ser y será nuestro destino. Su fiel Ludwig.
7 de julio por la mañana:
Incluso cuando estoy acostado, mis pensamientos me llevan hacia usted, mi amada inmoral, ahora y entonces lleno de alegría, luego nuevamente triste, esperando a saber si el destino oirá nuestra súplica. [...]. Sí, estoy decidido a ser un vagabundo en el extranjero, hasta que pueda volar a sus brazos, pueda hacer que mi alma sea transportada por el aire al reino de los benditos espíritus. ¡Ay de mí!, desgraciadamente ha de ser así. Esté usted tranquila, sabe lo fiel que soy; ninguna otra mujer tendrá nunca mi corazón, nunca, nunca, ¡oh Dios!, por qué he de estar separado de ella cuando ella me es tan querida. Por eso mi vida en Viena es, en este momento, una vida miserable. Su amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y orden en mi vida, ¿puede coexistir esto con nuestro amor? [...] Esté tranquila, quiérame, mi todo, mis mejores deseos, ¡oh!, siga queriéndome, nunca juzgue mal el corazón más fiel de su amante. 
Siempre suyo, siempre mía, siempre nuestro. Ludwig.

Se cree que la carta iba dirigida a Antoine Brentano, muy amiga del músico, la cual estaba decidida a dejar a su marido por el compositor, sin embargo Beethoven sabía, quizás por su agrio carácter, que no podría embarcarse nunca en una relación duradera. Nunca habría "esa mujer que quizás algún día comparta mi destino [...]" refería en una carta (1807). Ni siquiera ella, su amada inmortal. Beethoven estaba destinado a vivir sólo y así murió.


Recomiendo la película "Amor inmortal", sobre la biografía del compositor que narra esta historia en clave de leyenda.